Desde 2016, el anfiteatro del Royal Hideaway Sancti Petri no ha sido solo un escenario: ha sido testigo de momentos que se quedan para siempre.
Por aquí han pasado leyendas que han marcado la historia de la música, como Chucho Valdés o Paquito D’Rivera, nombres que acumulan premios Grammy y, sobre todo, una vida dedicada a emocionar. Artistas que no necesitan presentación, pero que aquí se han mostrado de una forma distinta: cercana, viva, inolvidable.
Hemos escuchado el piano luminoso de Monty Alexander, la elegancia de Toquinho, y nos hemos dejado llevar por dos de las grandes voces del jazz contemporáneo como Kurt Elling y José James. También hemos vivido la sensibilidad única de Salvador Sobral y la profundidad musical de referentes internacionales como Avishai Cohen.
Por aquí han pasado leyendas que han marcado la historia de la música, como Chucho Valdés o Paquito D’Rivera, nombres que acumulan premios Grammy y, sobre todo, una vida dedicada a emocionar. Artistas que no necesitan presentación, pero que aquí se han mostrado de una forma distinta: cercana, viva, inolvidable.
Hemos escuchado el piano luminoso de Monty Alexander, la elegancia de Toquinho, y nos hemos dejado llevar por dos de las grandes voces del jazz contemporáneo como Kurt ElY junto a ellos, una constelación de artistas imprescindibles que han dado forma a noches irrepetibles:
Silvia Pérez Cruz, Marlango, Zenet, Juan Perro, Kiko Veneno, Silvana Estrada, Depedro, Pedro Guerra… o maestros de la guitarra como Tomatito, Yamandu Costa y los sorprendentes Hermanos Guedes.
Pero las Royal Hideaway Sessions no solo celebran a los grandes nombres. También han sido hogar de nuevas voces que hoy ya son realidad, como Stay Homas, Rita Payés o Valeria Castro, y de artistas profundamente ligados a esta tierra —Javier Ruibal, Chano Domínguez, Antonio Lizana, Pasión Vega— que han llenado el escenario de verdad y emoción.
Diez ediciones después, lo que queda no es solo una programación. Es una colección de instantes. De conciertos que no se repiten. De música vivida muy de cerca… y para siempre.ling y José James. También hemos vivido la sensibilidad única de Salvador Sobral y la profundidad musical de referentes internacionales como Avishai Cohen.